Grandes secuencias de la historia del cine Vol. 4
Pocas películas han sido tan resistentes a ese juez cabrón que es el tiempo. Y ahí está Casablanca. Pero la película de Michael Curtiz (con la influencia fundamental de Howard Hawks) es algo más que la secuencia del aeropuerto y el celebérrimo flashback. Estoy completamente enamorado de ella. Su carisma y la profusión de personajes emblemáticos (bendito Renault, magnífico Laszlo, qué decir de Rick), la hacen una película imperecedera. He aquí una de mis secuencias favoritas. En el bar de Rick, los acólitos nazis de Strassen cantan el himno alemán. Victor Laszlo, refugiado político, hombre de altura y cornudo eventual, no se quedará de brazos cruzados. Vive la France!
