"Dexter": El asesino de asesinos

Me juego el bigote que no tengo a que esta serie se convierte en unos meses en uno de los shows televisivos más populares de este país. A poco que Cuatro la promocione y la respete, esta pequeña obra maestra del medio televisivo sonará y mucho.
"Dexter", producida y creada por Michael Cuesta para la cadena de pago estadounidense Showtime, se basa en las novelas de Jeff Linsay en un prodigio de adaptación y un raro caso de superación de la obra original.
Si en los últimos años la ficción estadounidense, en una verdadera segunda edad de oro, nos ha deleitado con personajes geniales, complejos y muy matizados (piensen en House, T-Bag, Tony Soprano, Ben Linus o John Locke), olvídenlo todo, reseteen, y recuerden este otro: Dexter Morgan.

La serie, perfecta obra de doce capítulos con principio, desarrollo y final (olviden los clifthangers, esto no es "Lost"), podría ser considerada una serie policíaca de forenses al estilo "CSI" pero eso sería simplificar. Esta serie va más allá.
"Dexter" narra las andanzas de un peculiar especialista en sangre, auténtico genio de la hemoglobina, que forma parte del equipo de forenses de Miami Date. Rodeado de un elenco de personajes que partiendo del estereotipo se va desarrollando hasta alcanzar un grado de humanidad solo visto en la ya mencionada "Perdidos", la principal baza de esta serie es el personaje de Dexter Morgan y la SUBLIME interpretación de Michael C. Hall.

La ficción televisiva acercaeldesarrollo de personajes al medio literario y nos permite matizar capítulo a capítulo,y durante varias temporadas, la personalidad de nuestro personaje en posde un grado de empatía con el espectador que es muy difícil conseguir en cine. Y Dexter Morgan consigue que nos identifiquemos con él. A pesar de que es un psicópata.
Porque sí, amigos. Tras su carita de niño bueno, y gracias a un estupendo uso de la voz en off y el flashback, vamos penetrando en la compleja mente de este personaje peculiar que utiliza su psicopatía para combatir el mal y convertirse en un despiadado asesino de asesinos. Entrenado por su padre, el policía fallecido Harry Morgan, hombre bondadoso que supo atajar las ansias homicidas de su joven hijo y desviarlas hacia el bien, Dexter no asesina criminales por justicia o bien social: Dexter asesina porque tiene que hacerlo, se divierte haciéndolo, le resulta placentero. Y su padre le enseñó a perseguir y cazar a los malos. Ya que tienes que matar a alguien, mejor que mates escoria.

Y nadie escapa al instinto de Dexter. A lo largo de los capítulos, el peculiar justiciero perseguirá a pederastas, violadores, conductores ebrios e incluso asesinos adolescentes. Todos morirán para saciar la sed de sangre de nuestro protagonista...Hasta que aparece su álter ego, el asesino perfecto, un psicópata que descuartiza a sus víctimas y consigue eliminar por completo el flujo sanguíneo de las mismas. Dexter aprende a admirarlo y a temerlo. La trama del Asesino del Camión de Hielo, que se extiende durante toda la temporada, nos permite asistir a un espléndido duelo entre depredadores, un juego del gato y el ratón que ayudará a Dexter a comprender mejor al mundo y a sí mismo.

Con unos magníficos créditos, una labor inmensa de Michael C. Hall, y unos secundarios perfectos (destaca Julie Benz, la novia de Dexter), estamos ante una obra maestra del medio televisivo que puedenver en cuatro días y, por favor,en versión original. El spanglish latino de los personajes de Ángel o Laguerta no pueden perdérselo...
A la Mula, joder! A la Mula ya!
Lo mejor: La impagable narración en off de Michael C. Hall. Jason Remar. Su final.
Lo peor: Que esta serie no se haya llevado todos los premios habidos y por haber.


sunne dijo
Dexter es fantástico, he visto la temporada uno y es muy buena.
22 Enero 2008 | 12:49 AM