Amigos, Quentin Tarantino levanta pasiones y odios. Yo jamás seré parcial u objetivo. Vi Reservoir Dogs con 9 años (bendito país y bendita clasificación por edades), y me enamoré del cine y de cortar orejas. Pero eso es otra historia…

Mucho se ha hablado de la influencia de "Vanishing Point" en la peli de Quentin, influencia reconocida, pero que se reduce únicamente a un intento de plasmarel espíritu libertario de su protagonista, Kowalsky, y de todas las muscle car de los 70 (me quedo con "Cannonball!", de Paul Bartel).

No obstante, si en cuanto a planificación y narración audiovisual de las secuencias de acción, Quentin se inspira directamente en esa obra demoledora del género que es Mad Max (supuso el fin de la primacía del entorno en una persecución para centrarse en la persecución misma), la estética y el espíritu lo toma de esa maravilla que es "Faster, pussycat! kill, kill!" (1965), de Russ Meyer.

Tura Satana y sus compinches

Si no la habéis visto, os la recomiendo. Russ Meyer era un erótomano que conjugó como nadie sus dos grandes pasiones: las curvas de mujer y la violencia. En sus pelis, y aquí Tarantino se ha inspirado, las chicas no son frágiles ohermosas, simples y bellos floreros. En las pelis de Meyer las chicas son guerreras del volante, peligrosas, asesinas y saben de artes marciales. ¿Os suena de algo?

En fin, que aquí os dejo el magnífico trailer de la peli por si os gusta.

PD: Más allá de lo técnico (ya hablaremos de la peli este fin de semana), "Death Proof" es un hermoso alegato por un tipo de cine de acción que los Wachowsky intentaron asesinar con su mezcla de efectos digitales y persecución en "Matrix Reloaded"...Ya pueden cagarse en mis muertos más recientes.